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Si te fijas observarás
que el eje de la Tierra está inclinado un pequeño
ángulo (23.5º). Esto hace que a veces el Sol caliente
la parte superior, como en el verano y otras la parte inferior,
como en el invierno. En primavera y otoño el Sol ilumina
por igual ambos hemisferios.
El ángulo de inclinación
del eje terrestre es el responsable de los cambios en la cantidad
de calor que recibe cada hemisferio y por tanto de las estaciones.
Se podría pensar que hace
más calor en verano porque el Sol está más
cerca de la Tierra, pero no es así. Vamos a ver por
qué.
El eje de rotación
de la Tierra está inclinado unos 23.5º. Esto quiere
decir que la Tierra gira alrededor del Sol un poco torcida.
Esta circunstancia explica por qué hay estaciones en
la Tierra y en los otros planetas. Durante
su viaje alrededor del Sol, la Tierra describe un elipse
llamada órbita.
El cambio de las estaciones a lo largo del año se produce
debido a la perpendicularidad con la que caen los rayos del
Sol sobre cada uno de los hemisferios.
Debido a esta característica
la Tierra pasa por cuatro momentos importantes durante su
movimiento de traslación.
El
de verano se produce el 22 de junio, el otoño se produce
el 23 de septiembre, el invierno se produce el 22 de diciembre,
y la primavera, se produce el 21 de marzo.
Este movimiento de traslación lo realiza cada 365 días
y 6 horas aproximadamente. Por ello, debido a que nuestro
año oficial es de sólo 365 días completos,
cada 4 años se incluye un día más (29
de febrero) en los llamados años bisiestos, para cubrir
las casi 24 horas que se han acumulado en ese período
de tiempo.
El solsticio
es la época del año en que el
ecuador
se halla más lejos del sol, el solsticio de verano
acontece entre el 21-22 de junio y es el día más
largo y la noche más corta de todo el año. Por
el contrario, en el solsticio de invierno, entre el 21-22
de diciembre, es el día más corto y la noche
más larga del año.
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